Loule llevaba varios días maullando dentro de una tubería. No sabemos cómo llegó ahí. Probablemente, era donde se escondía con su mamá pero un día ella no volvió y él no dejaba de maullar desesperado. La tubería era muy larga y no era fácil acceder a él con nuestros recursos, por lo que tuvimos que pedir ayuda a Los 4 de la Empanadilla para que lo sacaran. Puedes ver su rescate aquí.
Cuando lo llevamos a la prote, nos dimos cuenta que a Loule le faltaba media pata trasera, pero puede hacer una vida perfectamente normal. Es un gatito dulce y juguetón al que le encantan los mimos y jugar con sus amigos gatunos y, que después de lo que ha pasado, se merece encontrar un hogar.
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