Cirón viajó con apenas dos meses en el motor de un camión. Probablemente, su mamá lo escondió ahí para que no le pasara nada y así llegó a nosotros. Debió pasar mucho frío en el viaje porque estaba muy constipado.

Es una bolita de pelo muy cariñosa que se deshace en ronroneos en cuanto le tocas. ¿Te gustaría conocerle? Escríbenos