A Arzón lo recogimos lleno de heridas en la cabeza y cuello. Ha estado tratándoselas desde entonces y nos ha demostrado que es un gato súper dulce y cariñoso que adora el contacto humano.

Necesita una familia donde ser feliz y disfrutar de los placeres que no pudo mientras estuvo malviviendo en la calle. ¿Te gustaría conocerle? Escríbenos