Chantelle llegó a nosotros junto a su hijo, Diors. Ambos fueron abandonados atados con cadenas en un poste de un camino. Chantelle es una perrita dulce, muy buena y cariñosa. De esas que solo necesitan un poquito de cariño para demostrar todo lo que llevan dentro.
Lo ideal sería que pudieran ser adoptados juntos, porque han compartido su vida desde el principio y sería precioso que continuaran así. Pero, si no fuera posible, buscaremos para cada uno la mejor familia, aquella que les quiera y cuide para siempre.
¡¡Te están esperando!!


