Narcea llegó a la protectora tras ser rescatada de un criadero de lujo en el que les preocupaba más vender sus bebés que su estado físico y emocional. Narcea llegó llena de suciedad y con los dientes en muy mal estado, por lo que suponemos que tampoco se gastaban lo necesario en darle una buena alimentación. Además tiene señales físicas de todas las camadas que ha tenido durante su vida.
Como consecuencia del trato recibido, Narcea tiene mucho miedo y le cuesta confiar en el ser humano. Necesita mucho amor y que la ayuden a superar esos años y el calvario vivido para volver a disfrutar de una vida sin miedo y con todo el cariño que somos capaces de darle.

